Mi pequeño watercolor, a mi manera (y II)

“¡Qué pechá de cuadritos!” … eso hubiesen dicho en mi querida Málaga si hubiesen tenido que enfrentarse a los 192 cuadraditos que forman parte de este “watercolor, a mi manera”. Llevo dos días uniendo filas y columnas, planchando con mucho cuidadito para que no se me giraran las costuras. Todo un esfuerzo, pero finalmente lo conseguí…¡prueba superada! eso sí, no me quiero quedar sin saber lo que es el auténtico watercolor. Y como al final busco la manera de complicarme sin necesidad, le hice una terminación que casi acaba con mis existencias de tela pero mereció la pena. ¿Quieres verlo?

Vamos a ir por partes, sin desvelarte ningún secreto, aunque seguro que más de una bajó a la parte inferior para ver el resultado final. ¡No me hagan trampas y vamos a mantener el misterio! Lo primero es enseñarte cómo nos quedamos el último día.

Ya están todos los edificios
Ya están todos los edificios

Te adelanto que después de hacer varias fotos con el móvil y analizar los edificios hice algún pequeño cambio, pero creo que le fue muy bien. Antes de eso llegó el momento de poner el cielo y como me recordaba a la Playa de Las Canteras y toda su avenida, con todos los edificios de diferentes alturas que lo hacen muy pintoresco, pensé… ¡pero si en Las Palmas de Gran Canaria siempre hay panza de burro!

Para las que no conozcan mi ciudad, la panza de burro son unas nubes que muchas veces odiamos porque no nos dejan ver el sol pero gracias a ellas es más soportable el verano. Es un fenómeno muy característico con el que hemos aprendido a vivir. Así que ni corta ni perezosa decidí poner unas poquitas nubes en mi watercolor para que me recordara aún más. Creo que el invento no funcionó porque se lo mandé a mi hermana y me dijo que le recordaba a Nueva York 😀 (mi plan original). ¡La próxima vez quedará mejor!

Tocó el turno de un bonito cielo azul con su panza de burro
Tocó el turno de un bonito cielo azul con su panza de burro

Una vez hechos todos los cambios que me ayudaban ver mejor la composición empezó una labor bastante ardua, unir uno a uno todos esos cuadritos. Por norma general suelo empezar por la esquina superior izquierda y voy haciendo tiras horizontales. Pero como mover tanto cuadrito iba a ser un auténtico lío, decidí no tocarlos y empezar por la esquina inferior izquierda, por lo que conseguí hacer columnas. ¿Cómo? Cosiendo a cadena, tal y como te enseñé en el nine patch. Este es el resultado.

Cosiendo cuadritos logré unir todas las tiras verticales
Cosiendo cuadritos logré unir todas las tiras verticales

Haciéndolo así jamás perderemos el orden y será mucho más sencillo para unir después. Normalmente hubiese planchado las costuras de las columnas hacia arriba y hacia abajo, con el objetivo de lograr que luego encajaran mejor a la hora de coserlas entre sí, pero los cuadrados son tan pequeños que iba a ser un lío así que me aventuré a hacerlo sin planchar. Esto no es recomendable pero por suerte no me dio demasiados problemas. Gracias a que usé muchísimos alfileres, los cruces me salieron muy bien.

Usamos muchos alfileres para asegurar los cruces
Usamos muchos alfileres para asegurar los cruces

Poquito a poco fui avanzando aunque creí que nunca iba a terminar.  Es curioso también cómo de pronto parecía que nuestro watercolor se iba haciendo más pequeño, y es normal porque esos 5 cm con su margen de costura incluido, finalmente se quedarían en cuadrados de 3,75 cm. Muy chiquitillos.

Aquí se aprecia la reducción de tamaño
Aquí se aprecia la reducción de tamaño

Una vez unido al completo, me armé de paciencia y comencé a planchar, cuidando bien que las costuras estuviesen como debían estar y no giradas, algo habitual cuando cosemos los cruces. Este fue el resultado.

Así quedó cuando uní todas las tiras
Así quedó cuando uní todas las tiras

Y a pesar del trabajo que llevó había algo que no me convencía, pero no era capaz de identificar lo que era. Pensé que me había equivocado con los colores…¡pero es que mis colores son estos! Así que justo cuando pensé que vendría al blog al decirte que había sido un fiasco mi invento, se me encendió la bombilla… ¿y si le pongo un marco?

Pero no un marco cualquiera, sería un marco con su paspartú y su marco exterior, todo hecho con un ángulo inglete que daría la sensación de haberlo llevado a enmarcar. Y aunque el lugar de exposición no es el más adecuado, así es como quedó.

Mi watercolor con su marco
Mi watercolor con su marco

Lo que te enseño es solo el top del tapiz, aún tengo que ponerle la guata, la trasera y acolchar pero no podía esperar más a enseñártelo porque la verdad es que ahora sí que me gusta. Le hacía falta ese marco que cerrara un poco todo el espacio.

Aquí tienes otros detalles del watercolor
Aquí tienes otros detalles del watercolor

Ya ves que eso que dicen de el que la sigue la consigue es hoy más que nunca una realidad para mí. Obviamente hay cosas que perfeccionar, como en todo, pero estoy muy contenta con el resultado. ¿Te animarás a hacer algo por el estilo? Solo tienes que buscar algo que te guste mucho y echarle mucha imaginación. ¡El que no arriesga no gana!

¡Ah! y si desde el principio pensaste que funcionaría no lo aparques, verás que al final te gusta. No es la primera sensación que rechazo un trabajo y cuando lo acabo me quedo totalmente enamorada, solo hacía falta verlo terminado. Cuéntanos, ¿te ha pasado algo así con alguno de tus proyectos?

Me quedo por aquí haciendo otras cositas y contestando mensajes que últimamente tardo mucho en responder y eso no puede ser. ¡Nos leemos muy pronto!

¡Besos costureriles!

11 comentarios en “Mi pequeño watercolor, a mi manera (y II)

    1. Muchas gracias Remedio!!! quiero hacer un acolchado original, se me ocurre intentar hacer olas en el mar y el cielo hacerlo de otra manera, será trabajoso pero seguro que merecerá la pena. Desde que lo tenga, lo subo. Muchos besos!!!

  1. Me encantó tu watercolor!!!! Ese marco, perfecto!! Muy bonito el efecto. Lo haces ver sencillo…
    Igualmente, me atrapa tu decisión tozuda de seguir sin desmayar hasta ver terminado el proyecto :)…
    Y sí me pasó, que los trabajos que en algún momento de su elaboración no me gustaban nada, después de “buscarles la vuelta”, han sido con los que más satisfecha me encontré, y fueron varios!!! Un beso <3

    1. Gabriela mi madre me dice siempre que soy de ideas fijas, si algo se me mete en la cabeza, tardo más o menos pero lo hago. Creo que es la única manera de evolucionar, de lo contrario nos quedamos estancadas. Sigo con la idea de la funda de la máquina de coser con forma de casita y se que lo sacaré, aunque no se cuando!! Y ahora se me metió en la cabeza un bolso para transportar mi plano de corte y la regla más grande que tengo. Ojalá pueda lograrlo! Tienes razón, esos proyectos son los que más llenan, será porque nos provocan más sentimientos durante el proceso. Un beso!!

  2. Te quedo de vicio… me voy animar hacer mi watercolor… me ha gustado… eres una artísta.. gracias por compartir y explicar sus experiencias, sabes ayudas así a muchas de nosotras que nos da un poco de miedo hacer un trabajo sin saber como va a terminar.
    Besos y gracias.

    1. Muchas gracias Irene!! la verdad es que cada vez que lo miro me gusta más… debe ser enamoramiento de autora, jajaja, hay que atreverse a emprender nuevos proyectos, solo así conseguimos alcanzar lo que nos proponemos. Muchos besos!

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