Una nueva vida para una silla (I)

¿Por qué no alargar la vida de nuestros muebles si aún están en perfectas condiciones? Muchas veces nos queremos deshacer de ellos sin pensarlo bien, solo porque nos molestan. Y algo así me sucedía con una silla que desde hace meses guardo en mi taller. Es bastante antigua y tiene un tapizado que no me gusta, pero algo en mi interior me decía que tenía que guardarla. Viéndola cada día se me ocurrió que podría ser la silla que utilizaría con la máquina de coser, así no voy de un lado al otro con la del ordenador. Hoy, rebuscando entre mis telas se me ha ocurrido un tapizado divertido, fácil y muy colorido que me ayudará a darle una nueva vida. ¿Te animas?

Para hacer el tapizado de mi silla utilizaré los restos de un charm pack que tenía por ahí olvidado. El mismo que utilicé para enseñarte a hacer el dissapearing nine patch. Lo estaba reservando para hacer un cojín grande, ¿pero qué mejor excusa que usarlo para tapizar mi silla? En el momento de escribir estas líneas aún no he empezado a cortar las telas y sin embargo sé que quedará muy llamativo. ¡No puedo esperar!

El charm pack y la tela que usaremos
El charm pack

Los charm pack son cuadrados de tela que miden 12,5 cm o 5 pulgadas. Haz grupos de tres telas intentando conseguir que sean diferentes. Si no tienes un charm pack no pasa nada, puedes usar telas que tengas en casa y que combinen entre sí. El resultado será igual de bonito.

Preparamos las tres telas y las cuadramos bien
Preparamos las tres telas y las cuadramos bien

Asegúrate de cuadrarlas bien antes de continuar. Vamos a cortar cada uno de los  grupos en tres partes iguales. En mi caso la medida que utilizaré serán las pulgadas. Me resulta más fácil para calcular. Y con ella obtendremos tiras de 1,6 pulgadas aproximadamente cada una.

Corta en tres partes iguales
Corta en tres partes iguales

Lee muy bien lo que vamos a hacer ahora. Recuerda que en cada uno de esos tres montoncitos hay tres telas. Sigue bien los pasos:

  • Del primer montón coge la primera tela y ponla detrás del todo.
  • Del segundo montón coge las dos primeras telas, manteniendo el orden, y ponlas detrás del todo.
  • El tercer montón lo dejas como está.

Lo que consigues con esto es “barajar” o mezclar las telas para que no coincidan cuando unamos las tiras.

Así quedan las telas después de mezclarlas
Así quedan las telas después de mezclarlas

Tal y como tienes las telas vete a la máquina y comienza a coser. Hazlo a cadena para que ahorres hilo y tiempo. Si no recuerdas a qué me refiero con esto es tan sencillo como coger las dos primeras tiras y coserlas entre sí. Haz lo mismo con las dos tiras siguientes y con las terceras. Vuelve a empezar por las dos primeras y une la tercera. De esta forma vas cosiendo gradualmente cada montoncito sin desordenarlas. Se trata de un método muy útil cuando unes cuadritos.

Plancha el resultado con las costuras hacia el exterior. Aunque no creas que sea importante, la orientación de las costuras hará que el trabajo parezca diferente.

El resultado es este, tres rectángulos con las mismas telas pero todos diferentes.

Obtenemos tres rectángulos diferentes
Obtenemos tres rectángulos diferentes

Si te fijas, con estas medidas sería muy complicado unir unos con otros. Tan solo podríamos hacerlo con las líneas en el mismo sentido, pero no es lo que estamos buscando. Por ese motivo vamos a emparejar cada uno de los bloques para obtener cuadrados perfectos. ¿Cómo lo hago?

Lo primero que debes hacer es medir el bloque por la parte más corta. En mi caso eran 3,8 pulgadas. En el lado más largo, siempre hay uno de los extremos en que las telas están más emparejadas.

Empareja la tela
Empareja la tela

Aprovecha la línea horizontal de la regla y hazla coincidir con una de las líneas horizontales de la unión de las telas. Apura al máximo la regla hasta que puedas emparejar las telas quitando el mínimo posible. Fíjate en la parte de la izquierda de la imagen.

Cuando lo hayas hecho, dale la vuelta al trabajo y mide esas 3,8 pulgadas. Corta el sobrante de tela para obtener un cuadrado perfecto.

Corta el sobrante de tela para formar el cuadrado
Corta el sobrante de tela para formar el cuadrado

Haz lo mismo con todos los cuadrados y este será el resultado.

Emparejamos todos los cuadrados
Emparejamos todos los cuadrados

¿Recuerdas todos los montoncitos que habíamos hecho al principio? Debes repetir los cortes y las costuras en cada uno de ellos. No pienses que se te puede hacer eterno, en realidad se hace bastante rápido. Cuando menos te lo esperes tendrás la mesa llena de bloques totalmente diferentes unos de otros. Pero al haber escogido telas de la misma colección, el resultado es tan bonito como este.

Todas las barajas cortadas
Todas las barajas cortadas

Como puedes ver el tapizado de la silla va a ser súper alegre. Pero no te asustes, como siempre en el patchwork, todo depende de las telas que elijas y puedes conseguir resultados completamente diferentes usando las mismas técnicas.

De momento lo dejamos aquí, tengo que pintar la silla y unir todos los cuadritos. Te lo enseñaré la próxima semana y la sorpresa será conjunta, porque me estoy atreviendo a hacer el tutorial sin haber terminado el trabajo. Prácticamente a tiempo real. ¡Qué locura! Aunque confío en que pueda quedar muy bien.

Por hoy me despido. Muchas gracias a todas por las felicitaciones y por darme algunas propuestas para los regalos de la boda. Ya tengo algo decidido pero no puedo contar nada para que sea una sorpresa. Eso sí, estoy abierta a incluir más cositas así que si se te ocurre algo más, aquí estaré leyéndote atentamente.

Gracias de nuevo por estar ahí y recuerda que si te apetece recibir todas mis publicaciones puedes suscribirte al blog en la pantalla de inicio. De esta forma las recibirás en tu correo electrónico, de una forma muy cómoda.

¡Nos leemos muy pronto!

¡Besos costureriles! 😉

4 comentarios en “Una nueva vida para una silla (I)

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